Soluciones sanitarias

El cobro internacional en el sector sanitario exige un criterio especializado.

Helvetic apoya a organizaciones sanitarias en cuentas internacionales sensibles y complejas que involucran a pacientes, aseguradoras, terceros pagadores, herencias y múltiples jurisdicciones.

Las cuentas médicas no son créditos comerciales ordinarios. Combinan confidencialidad, circunstancias del paciente, normas de seguros, acuerdos con terceros pagadores y expectativas de comunicación propias de cada país.

Un enfoque coordinado para las cuentas internacionales de pacientes

Nuestros gestores de cuentas trabajan para aclarar responsabilidades, obtener la información que falta, apoyar el seguimiento adecuado del seguro y comunicarse de forma profesional con pacientes, garantes y otras partes responsables. El objetivo es reducir la confusión protegiendo al mismo tiempo la relación con el cliente y su reputación.

Cuentas de pago directo

Comunicación clara y respetuosa sobre saldos pendientes en hospitales y consultas médicas.

Cuentas de seguros

Apoyo con información de pólizas y siniestros, contacto con aseguradoras y seguimiento de la cobertura internacional.

Atención patrocinada

Apoyo en situaciones que implican a embajadas, organismos gubernamentales patrocinadores, empleadores y administradores externos.

Asuntos de herencias

Gestión cuidadosa de cuentas que implican herencias, albaceas y representantes autorizados.

Atención en fase inicial

Procesos de contacto directo y verificación de elegibilidad diseñados para resolver la falta de información antes de recurrir al cobro tradicional.

Localización internacional

Verificación de direcciones e investigación local en caso de correspondencia devuelta o datos incompletos del paciente.

Comunicación profesional más allá de las fronteras

Las cuentas internacionales a menudo se estancan porque la parte responsable no entiende la factura, la aseguradora no ha recibido los documentos correctos o el proveedor carece de una dirección válida en el extranjero. Un proceso multilingüe y estructurado ayuda a identificar el problema y determinar el siguiente paso adecuado.